Colgantes Retroiluminados

Todos conocemos el clásico toldo tradicional: una estructura sencilla que sirve como cubierta para ventanas o puertas, ofreciendo protección contra el sol y la lluvia, y que se ha convertido en un elemento imprescindible.

Sin embargo, a pesar de su importancia, el toldo ha sido históricamente considerado un complemento secundario, poco valorado y pensado. En muchos casos, su presencia llega incluso a ocultar la identidad gráfica del negocio, un problema especialmente común en establecimientos de hostelería. Con la llegada de esta nueva función, el concepto de toldo ha evolucionado.

Los toldos luminosos, que combinan las ventajas de un toldo con las de un rótulo luminoso, han cambiado las reglas del juego. Ahora, este elemento no solo cumple su función práctica, sino que se convierte en el protagonista indiscutible de la fachada, destacando y potenciando la imagen del local.